Abril 19th, 2009
Dónde está César
Publicado Abr 19, 2009 @ 22:43:51
Me han dejado pensando tantos comentarios alrededor de algo tan inofensivo como un dildo. Los que siguen mi columna saben que he llenado 30 ediciones hablando de hombres. Podría ser que esta etapa del dildo la estoy disfrutando más de lo esperado.
Podría ser que me excedí. Siempre me pasa. Pero a pesar de que pienso en sexo muchas veces al día y me las arreglo como una grande, sí, la verdad, me hace falta un buen polvo. Estamos de acuerdo. Uno contundente, algo que suceda nada más, sin planear, sin tanto ritual de apareamiento, sin promesas de campaña. Solo un buen polvo.
Para mí no importa la precocidad, ni el tamaño, ni si dio con el punto g, en eso soy militar y al César lo que es del César, un hombre que coge bien puede darse cualquier licencia, porque se necesita talento. Por eso señores y para no acabar con autoestimas es que me he quedado con mi aparatito vibrador.
¿O no?
Febrero 20th, 2009
No hay quien lo supere
Publicado Feb 20, 2009 @ 10:05:25
Hace algunos días se me perdió por unos minutos mi vibrador. Me asusté mucho, pero nada comparado con lo que sentí cuando imaginé qué sería de mi vida sin mi dildo. Agitada por la pesadilla, abrí los ojos de golpe solo con esta imagen mental: si no tuviera mi dildo tendría que estar con un hombre.
No quiero que se ofendan, más bien pido que alguien me convenza de que mi vida mejoraría con un hombre a la par. Por favor no me vayan a salir con el tema de la maternidad, ese también lo soluciono sin sustituir mi vibrador. Quiero razones. Hechos. Historias de éxito. Buena retórica.
Es que, con la mayor franqueza, si pudieran ver mi dildo entenderían, tiene tres velocidades, es ergonómico y autoajustable, no suda, firmeza constante, no falla, no hace ruido, está siempre a mano, y con él el final es feliz, nunca prematuro, insuficiente ni lleno de promesas incumplidas.
Si alguien me convence de lo contrario, boto mi dildo ahora mismo.