Septiembre 21st, 2009
La hora del microondas
Publicado Sep 21, 2009 @ 18:11:25
Estoy sentada esperando que algo suceda, no quiero moverme, no quiero sugerir nada, no sé si quiero que algo pase. Siento mucha presión entre mis piernas, estoy mojada, las quiero abrir pero se mantienen cerradas. No sé si podría chuparte como siempre me gusta hacerlo.
Me fijé en la hora del reloj de la cocina, la del celular, la del horno de microondas y la del menú de programación de la tele, siento mucha presión, y ¿si venís ya? Seguro vas a tocarme, voy a chuparte, vas a ponerte la misma piyama al revés, voy a chuparte, dos de los relojes coinciden en la hora, voy a chuparte, por suerte no es amor.
Julio 3rd, 2009
Menos es más
Publicado Jul 3, 2009 @ 09:32:01
No me gusta que me mojen las orejas. Me enloquece de la peor manera, en serio. Lo peor es que la chupada en la oreja está más institucionalizada que el voto secreto. El cuello está bien, la cara, el pelo, la frente, las piernas, detrás de las rodillas. Pero las orejas, allí sí que se cumple el revés de fortuna.
Hay que decirlo, saber chupar es un talento, la cantidad de saliva que hay que dejar en la lengua es mínima, no ese líquido pegajoso y de una generosidad que se malagradece. Un fluido estancado que se va secando a la misma velocidad que el recuerdo de un mal polvo. A ver, si usted no es un maestro, evite la lengua en la oreja.
La verdad es que debería decir que si estoy muy loca no importa qué me toquen todo va a parecerme supremo, pero no, la cosa es que si empiezan por las orejas sin técnica nunca, pero bajo ninguna circunstancia me voy a poner loca. O loca, sí, pero de cólera.
No voy a volver al dildo, aunque sí quiero decir que tengo uno nuevo, es japonés y vibra con ritmos afrocaribenos. Pero bueno, lo voy a dejar de lado por un instante, y sí, hoy mismo, desde la mañana, espero contrapropuestas.